ALCORRIN, PUERTA DEL ESTRECHO

Si el futuro de Cerro Colorao se presenta bastante incierto, no sucede lo mismo con otros yacimientos de la zona. A escasos kilómetros de Marbella encontramos dignas excepciones en cuanto a la protección del Patrimonio, tales como los de Estepona, ya tratados en anteriores artículos, y Manilva. Dos ejemplos a seguir, aunque debamos lamentar el escaso interés que han despertado en los medios de comunicación.

En Cerro Colorao asistimos a sus últimos estertores como fuente para el estudio del pasado de nuestra zona. Por el contrario, los Castillejos del Alcorrín, en Manilva, es una tangible realidad que desde hace unos años abre vías de investigación a los estudiosos del Bronce Final, Tartésico y Fenicio Arcaico. Gracias a ellos ha sido posible conocer cómo las sociedades de la Península asumieron importantes innovaciones culturales tras el contacto con los fenicios, como fueron la escritura, el torno de alfarero, las viviendas cuadradas, el trabajo del hierro, la cría de gallinas o el cultivo del olivo.

He aquí dos caras de una misma moneda con la diferencia de que, mientras la primera cayó en manos de depredadores, la segunda está siendo recuperada gracias al apoyo de diversas instituciones y el propio Ayuntamiento de la villa.

El descubrimiento del Alcorrín tuvo lugar en 1987, cuando Vázquez Candiles y Villaseca Díaz lo incluyeron en la carta arqueológica de Manilva. Con las primeras investigaciones, llevadas a cabo en 1989, se pudo constatar los indicios de la fortificación y el interior de un poblado datado por entonces en el Bronce Final. En 2004, bajo la dirección de José Suárez Padilla del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos del Departamento de Historia Antigua de la Universidad Complutense, se llevaron a cabo nuevas excavaciones que permitieron conocer el método constructivo y datar definitivamente el poblado en el Bronce Final Reciente, hace unos 2800 años. Además se documentó una fase de ocupación parcial del promontorio en época romana tardía.

Fragmento de muralla externa del yacimiento

Dada la importancia de los hallazgos, el Centro de Estudios Fenicios y Púnicos de Madrid y el Ayuntamiento de Manilva propusieron al Instituto Arqueológico Alemán (DAI) de Madrid que colaborase en la investigación de Alcorrín. Ya en diciembre de 2005 la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía les autorizó a realizar sondeos, previos a un Proyecto General de Investigación por un periodo de cuatro años, más otros dos para valorar el yacimiento. A principios de 2007, Alcorrín fue declarado Bien de Interés Cultural, lo que garantizaba su protección.

“Todos los estudios que se pueden hacer, junto a la calidad de información histórica y patrimonial que se puede obtener de cada fragmento metálico, de una escoria o de un trozo de cerámica, son el mayor argumento contra el expolio, que supone la perdida y descontextualización de valiosísima información histórica, de la Historia de todos”, manifiesta Suárez, uno de los expertos que trabajan en Alcorrín.

Las sucesivas campañas han sacado a la luz una fortaleza de época tartésica compuesta por una muralla con 4,30 metros de anchura, una altura conservada de 1,70 metros y una longitud de 2.015 metros que delimitan un espacio con unas 11 hectáreas, dimensiones equiparables a los mayores recintos de la época en la Península Ibérica. Es de señalar su magnífico estado de conservación, pues mantiene el interior del recinto con muy pocas alteraciones del original.

Muro de vivienda con detalle de suelo de conchas marinas

 

Por su ubicación estratégica en las cercanías del Estrecho de Gibraltar, desde finales del siglo IX a.C. pudo controlar la desembocadura del Guadiaro –que debió ser puerto importante–, antes de abordar el paso del Estrecho y conectar las rutas del Mediterráneo con las del interior peninsular. Sus 165 metros de altura sobre el nivel del mar le permitía controlar el territorio circundante. “Su situación, tamaño, imponente fortificación y condiciones arqueológicas hacen de Alcorrín un objeto de estudio muy prometedor a la hora de responder cuestiones sobre los primeros contactos entre la población autóctona y los fenicios entre Málaga y Cádiz, arqueológicamente no muy estudiada hasta ahora”, escribe Suárez.

 

Muro de vivienda

Las sucesivas campañas no han permitido aún esclarecer dudas como saber el por qué se efectuó una obra de tal envergadura en un espacio antes desocupado y cuales fueron las razones de su carácter defensivo. Según los expertos, pudo deberse a la aparición de una élite con capacidad para movilizar una numerosa mano de obra. “Este hecho sólo se explica en el trasfondo de una coyuntura política, económica y social muy concreta que cabe relacionar con los inicios del proceso de urbanización en la zona, como queda atestiguado por los edificios de paredes rectas y varias habitaciones”, consecuencia, tanto del desarrollo local como por el contacto con los fenicios que empezaban a establecerse en las costas andaluzas.

 

A la vuelta de unos años Manilva contará con una interesante oferta cultural para quienes la visiten; una propuesta que, al mismo tiempo, habrá despejado muchas de las incógnitas planteadas por la protohistoria de la Costa del Sol. Cerro Colorao, por el contrario, jamás llegará a ser otra cosa que un erial constantemente mutilado.

 

Planta de vivienda

Ahí radica la diferencia, en la sensibilidad hacia el patrimonio histórico y en las facilidades que los ayuntamientos dan en un sentido u otro: protección versus destrucción.

 

La elaboración de una carta arqueológica para ser incluida en los Planes Generales resulta imprescindible como instrumento para proteger todos aquellos espacios que puedan contener restos arqueológicos. Marbella, o quienes en aquellos momentos asumieran estas competencias, no quiso incluirla en su PGOU, limitándose a unas sucintas fichas sobre determinados yacimientos y dejando fuera otras áreas sobre las que hay indicios de que puedan contenerlos.

 

Los Castillejos del Alcorrín, gracias al buen hacer de las autoridades locales, se ha convertido en un centro de investigación internacional y un motivo de orgullo para los amantes del Patrimonio Histórico. Enhorabuena a todos.

Catalina Urbaneja Ortíz.

 

 

 

Un comentario sobre “ALCORRIN, PUERTA DEL ESTRECHO”

  1. Catalina.
    Enhorabuena por tu trabajo en defensa del Patrimonio de la costa.

    Lo de cerro colorao me parece un despropósito.
    Se debería informar a la población de Marbella de manera más directa para que se entere de lo que está ocurriendo.
    Y todo ello pese a quien pese.
    Enhorabuena y seguid adelante.
    Saludos.
    santiago

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