DOÑANA, PREHISTÓRICA

El casual descubrimiento de una niña ubica este espacio natural en el Neolítico

CSIC  Hacha pulimentada

CSIC Hacha pulimentada

Hasta hace cuatro años, todos los estudios e investigaciones arqueológicos realizados apuntaban a que Doñana fue habitada en la época romana, pero en 2008 Alejandra Ibáñez, una niña de 8 años e hija de uno de los guardas que residen en el coto, halló casualmente en uno de sus paseos una pieza tallada de sílex cerca de un alcornoque. Este “feliz hallazgo”, como textualmente pronunció Juan José Negro, director de la Estación Biológica de Doñana, revela que este espacio natural, Reserva de la Biosfera de la Unesco, data de aproximadamente unos 5.500 años, situándolo en el Neolítico y añadiéndolo a la cada vez más larga lista de poblados prehistóricos andaluces.

En efecto, esto es únicamente “la punta del iceberg de lo que debe haber bajo tierra”, afirmaba el paleontólogo Francisco Siles, ya que solamente analizando los materiales hallados en la superficie, conjuntamente con el arqueólogo Santiago Valiente, y a pesar de la erosión eólica que se da en el Parque Natural, son ya más de veinte las piezas localizadas. Entre ellas, podemos citar un mortero para la molienda de grano, un hacha pulimentada, cerámicas con motivos decorativos, cantos rodados utilizados para la fabricación de cuchillas y varias herramientas para la caza y la pesca, actividades que podían llevarse a cabo gracias a la idoneidad de la ubicación del parque.

La Estación Biológica de Doñana, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo de Gibraltar son las tres instituciones que han compuesto el equipo multidisciplinar que ha desarrollado las labores de investigación sobre dichas piezas, manteniendo estas dos últimas entidades una estrechísima relación derivada de la común ocupación de los neanderthales en sus territorios, separados por apenas 100 km. De hecho, el director del museo gibraltareño, Clive Finlayson, defiende la teoría de que en aquella época las más de 200 cuevas de Gibraltar, ciudad de residencia de los últimos neanderthales del planeta, eran “un Doñana” de pequeñas dimensiones que ahora está sumergido en el mar. Por otro lado, y como prueba de la unión entre Doñana y Gibraltar, el ministro de Medio Ambiente del municipio Gibraltareño, John Cortés, colaboró el pasado 29 de octubre, junto con la directora de Espacios Naturales y Participación Ciudadana de la Junta de Andalucía, Esperanza Perea, en la presentación oficial de las piezas prehistóricas encontradas.

El director del Parque Natural, Juan José Negro, ya ha comenzado los trámites burocráticos para solicitar que se autoricen estudios geoarqueológicos en la zona, a lo que José Fiscal, delegado de la Junta de Andalucía en Huelva, ha respondido con un gran afán para añadir este espacio al Patrimonio Histórico Andaluz y con la “entera disposición” del Gobierno andaluz para apoyar las investigaciones del arqueólogo Santiago Valiente, y a pesar de la erosión eólica que se da en el Parque Natural, son ya más de veinte las piezas localizadas. Entre ellas, podemos citar un mortero para la molienda de grano, un hacha pulimentada, cerámicas con motivos decorativos, cantos rodados utilizados para la fabricación de cuchillas y varias herramientas para la caza y la pesca, actividades que podían llevarse a cabo gracias a la idoneidad de la ubicación del parque.

La Estación Biológica de Doñana, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo de Gibraltar son las tres instituciones que han compuesto el equipo multidisciplinar que ha desarrollado las labores de investigación sobre dichas piezas, manteniendo estas dos últimas entidades una estrechísima relación derivada de la común ocupación de los neanderthales en sus territorios, separados por apenas 100 km. De hecho, el director del museo gibraltareño, Clive Finlayson, defiende
la teoría de que en aquella época las más de 200 cuevas de Gibraltar, ciudad de residencia de los últimos neanderthales del planeta, eran “un Doñana” de pequeñas dimensiones que ahora está sumergido en el mar. Por otro lado, y como prueba de la unión entre Doñana y Gibraltar, el ministro de Medio Ambiente del municipio Gibraltareño, John Cortés, colaboró el pasado 29 de octubre, junto con la directora de Espacios Naturales y Participación Ciudadana de la Junta de Andalucía, Esperanza Perea, en la presentación oficial de las piezas prehistóricas encontradas.

El director del Parque Natural, Juan José Negro, ya ha comenzado los trámites burocráticos para solicitar que se autoricen estudios geoarqueológicos en la zona, a lo que José Fiscal, delegado de la Junta de Andalucía en Huelva, ha respondido con un gran afán para añadir este espacio al Patrimonio Histórico Andaluz y con la “entera disposición” del Gobierno andaluz para apoyar las investigaciones.
M. Sánchez.

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